Si Petrarca levantara la cabeza…

Se quedaría maravillado con vuestras composiciones.

Esta semana ha sido dura, al menos para mí. No resulta fácil dar clase sin voz, por eso me replanteé cómo preparar las sesiones, y de nuevo la tecnología me echó una mano. Bueno, vuestra colaboración, también; claro.

Para evitar la explicación de tarima, vimos un vídeo sobre Petrarca que permitía, en unos 3 minutos, acercarnos al gran poeta humanista.

Para asegurarme de que lo veíais y de que asimilabais los contenidos, contestasteis a las preguntas de un formulario. Leímos algunos de sus poemas, nos relacionamos con su lenguaje y estilo, incluso marcasteis con colores rasgos de su estilo.

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Luego, mediante Classroom, os llegó un documento con otro poema (Soneto a Laura) y con unas pautas a seguir: debíais escribir una composición siguiendo las características petrarquistas y rellenar un cuadro para aseguraros de que lo hacíais bien.

cuadro maría g

A pesar de las circunstancias adversas, el resultado ha sido muy bueno. Como humilde ayuda, me iba pasando por las mesas susurrando recomendaciones o sugerencias.

Aquí os dejo alas muestras de vuestra capacidad:

Soneto 

A veces recuerdo que he de olvidarla,
y siempre me pierdo cuando la encuentro.
Mi marchita alma solo quiere amarla
pero ese deseo se quedará dentro.

Ser el aire, para poder tocarla
y que de una vez haya un reencuentro
para así, cegado, admirarla
ya que de mi universo ella es el centro.

Sus ojos ardientes hielan mi alma,
su hermosa presencia me aterroriza
y su dulce mirada me seduce.

Pero ella es la tormenta que me calma,
que entre mis pensamientos se desliza,
es el ángel que al pecado me induce.

(María García, Alba García)

LA GRANDEZA DE TU SER

Tus irresistibles labios cereza,
y tu gélida mirada ardiente,
me hacía caer en la tristeza,
y provocar tortura en mi mente.

Ella andaba pausada y volante,
luciendo su imponente belleza,
yo sin dejar de ser perseverante,
y sin alcanzar ninguna certeza.

Todo es gris si no tengo tu claridad,
si te noto cerca puedo volar,
en ti la guerra se convierte en paz.

Tú representas mi gran debilidad,
en tu imagen no paro de pensar,
bellas rosas se posan en tu faz.

(Sara Salvo, Patricia Martínez y Paula Benlloch)

Soneto a mi amada

Después de ver esa noche a mi amada
y cantar alto hasta el amanecer,
no paré de pensar lo que soñaba
y hasta llegué a ver el día crecer.

Pues frío eres,ventisca que quemaba;
Diosa sin alas que logró hacerme creer
que el amor puro que tanto ansiaba
podía,en tus ojos,volver a renacer.

Y además soy valiente en cobardía,
y me pincho con los pétalos rojos
que mis labios sienten en cada beso.

Quién pensaría que merecería
mi reflejo en el verde de tus ojos;
mi atracción divina cual obseso.

(Lidia Esteve, Susana Celis, Claudia Ferrer)

SU AUSENCIA

Sus castaños cabellos me iluminan,
su mirada esmeralda no se olvida.
Divinos andares predeterminan,
el deseo por ofrecerle mi vida.

Elena, que así al ángel denominan,
por mil demonios se siente dolorida.
Son las que mis males exterminan,
sus palabras, como de la Elegida.

La amo y por siempre juro estimarla
mas su ausencia restringe nuestro gozo,
pues decidió embarcarse en matrimonio.

Dios quisiera romperlo y perdonarla,
por comprometerse y caer en destrozo.
Ahógome por sentir este endemonio.

(Carlos Arjona, Luís Díaz)

Soneto a Cristina
Cálida flor tan frágil como el hielo
pensamiento divino, amor prohibido,
contigo cada noche me desvelo,
como sol llegaste y lluvia te has ido.

Tu mirada como estrella en el cielo
me guiaba cuando estaba perdido,
por ti me hubiera batido en duelo
aunque mi vida hubiera perdido.

A día de hoy ya es un poco tarde,
pues tú ya eres solo un pensamiento
y ya no puedo permitirme amarte.

Por ser carta sellada fui cobarde
y si olvidarte fuese posible, me miento
pues únicamente puedo soñarte.

(Héctor Benlloch, Irene Modesto, Sara Bartolomé)

POEMA PETRARQUISTA

Mientras el tiempo pasa, se marchita la flor,
se acerca la muerte porque la vida ha pasado
y el hielo se convirtió en abrasante dolor,
cual diosa que del cielo había bajado.

Sabor amargo contra dulce olor,
dorada lana corría entre sus hombros perfumados,
como un acierto que resultó ser un error,
celeste mirada en su rostro adornado.

En su boca, treinta y dos zafiros blancos,
una triste sonrisa escapó al verla pasar,
debido a esto prometí mi amor eterno.

Su hermosa altura elevada por sus zancos,
en su dulce mirada se reflejaba el mar,
y al no poder tocarla sentía un frío infierno.

(César Villanueva, Silvia Martínez y Andrea Campos)

 

Reflexión: Hacer escribir a los alumnos implica manejar la información y transformarla. Creo que ha sido una buena idea incluir el vídeo con las preguntas porque no podían copiar y pegar información de una página a otra. Tenían que redactar ellos. Asimismo, el cuadro en el que tenían que evidenciar los recursos petrarquistas que utilizaban les ha ayudado a ser conscientes de lo que incluían en sus versos. Para acabar, aunque me planteé “obligarlos” a hacer un soneto, me han demostrado que se crecen ante las dificultades.

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