La I Guerra Mundial es “otra historia” ;)

Las redes sociales bien usadas tienen muchos aspectos positivos. Uno de ellos es que te dan la posibilidad de conocer a otros profesores que hablan de sus experiencias en las clases y que, además, comparten material.

Hace unos días entré en Twitter en busca de referencias para explicar la 1ª Guerra Mundial a un grupo de PR4. Los alumnos de esta clase tienen un perfil muy especial y determinado. Me gusta trabajar con ellos porque siempre supone un reto: hay que cambiar de actividad continuamente y mantener su atención no resulta nada sencillo.

Por eso me lancé a utilizar el material que Guillermo Balmori ofrecía desde un tweet:

“Mañana empiezo a explicar la I Guerra Mundial con @KenFollettSpain y su novela La caída de los gigantes” decía.

No pude evitar la tentación y entré en el blog. Encontré fragmentos de la novela para presentar a los personajes y otros que recreaban momentos marcados en el proceso bélico.

Pensé que sería una buena opción aprender historia a través de una novela (como me había pasado a mí mientras leía esta trilogía) y me animé a llevarlo a mi aula.

Reconozco que el primer día fue duro. El horario no acompañaba (un jueves de 13 a 15h) y pensé en dejarlo. Pero al día siguiente volví con fuerzas (me había comprometido a contar cómo me había ido y me resistía a aceptar una derrota) e incluí la idea del dibujo. Los alumnos tenían que dibujar el contenido de lo que iban leyendo y luego lo exponían al resto.

Habrá a quien le parezca un recurso de niños, algo infantil; pero da igual. A nosotros nos sirvió. Pasaron de leer por leer a entender la información y expresarla gráficamente. Además, les sirvió para recordar mejor los datos. Incluso surgieron dudas y curiosidades.

También recurrimos a los chromebook, que facilitan mucho las cosas a la hora de cambiar la metodología. Aprovechamos para buscar un mapa de Europa, buscar los países aliados y, de paso, hacer un Genial.ly.

Guillermo va mucho más rápido que yo, pero le agradezco las horas de dedicación y que haya compartido con los docentes “twitteros” su trabajo.

Sigo adelante, poco a poco, con sus fragmentos. Espero que todo lo que estamos haciendo sirva para agudizar la capacidad de relación de los alumnos. No creo que, pasado un tiempo, recuerden datos y fechas exactas, pero me valdrá si llegan a entender que la historia nos avisa de los errores cometidos para no volver a cometerlos.

 

 

 

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