Una reflexión

Aquí os dejo una muestra de la reflexión que hizo Adora sobre “Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo“, de Albert Espinosa. Creo que no tiene desperdicio, sobre todo si pensamos en este mundo que va tan deprisa y que cada vez nos exige más.

Una de sueños. La gente había dejado de dormir, los echaba de menos. Qué curioso que la gente acabase añorando soñar. Siempre acabamos apreciando lo que perdemos…

Quizás es la parte de la novela que más que ha gustado y por eso he empezado por aquí. Os pongo en situación: en esta novela existe una especia de antídoto para dejar de dormir. La gente se lo toma y nunca llega a estar cansado, su cuerpo deja de tener esa sensación de: “ojalá llegue ya la noche, estoy demasiado cansado como para seguir moviéndome“, aprovechan todas y cada una de las horas del día y tienen tiempo suficiente como para dedicarlo a lo que más les gusta. ¿Verdad que sería perfecto? Disponer del tiempo sin límites, pero… “Añoran tanto que algo rompa su día… No sabes lo frustrante que es después de un día horrible, lleno de lo peor que puedas imaginar, saber que jamás acabara, no el siguiente, ni el otro. No hay diferencia entre día y noche. El carácter se agria, acabas siendo otro y necesitando desconectar, aunque solo sea por unas horas. Los que vienen aquí no buscan sueños, solo desaparecer unos instantes de esos días y meses eternos. No lo hagas…
Realmente soy de las personas que siempre ha pensado que eso de dormir es perder el tiempo, nunca he conseguido echar la siesta simplemente por cabezonería, por pensar que desaprovecharía el día.  Pero… si nos paramos a pensar, ¿realmente dormir es perder el tiempo? ¿O significa soñar y desconectar? Yo lo he hecho, me he parado a pensar y he llegado a la conclusión de que cuando duermes es el único momento del día en el que desconectas absolutamente de tu alrededor, te da exactamente igual lo que estén haciendo o no los demás, los ruidos de la calle, la música de tu vecino o incluso el conflicto que has tenido en el trabajo o en el colegio. A no ser que te despierten creas tu mundo totalmente paralelo al real, un mundo imaginario en que puedes hacer cualquier cosa, en el que puede suceder todo lo que crees imposible. Sueñas. Además, ahora y después de recapacitar, pienso que el tiempo que dedicas a dormir es el más importante del día, como dice arriba… ¿Imaginarías un mal día que nunca se acabara?

Y ahora, tras las palabras, un poco de música.

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